Nueva York cambia las reglas del juego: propina mínima del 10% en Uber Eats y DoorDash
Nueva York ha introducido una nueva normativa legal que afecta cómo se muestran las propinas en aplicaciones de entrega de comida y comestibles, como Uber Eats y DoorDash.
A partir del 26 de enero de 2026, estas plataformas están obligadas a ofrecer a los clientes la opción de pagar una propina mínima sugerida del 10 % del precio de la compra, además de permitir que el usuario introduzca manualmente otro monto si lo desea.
La ciudad de Nueva York aprobó la Ley Local 107 del año 2025, un cambio en el código administrativo que requiere que las apps de reparto proporcionen opciones de propina que incluyan al menos un 10 % del total de la compra y una opción para introducir cualquier otro porcentaje o cantidad antes o al momento de completar la orden.
El sitio oficial del gobierno de Nueva York confirma que, además de este requisito de propina mínima, se obliga a las plataformas a ofrecer transparencia en el pago y otras protecciones laborales a los repartidores.
👉 Puedes ver el texto exacto de la Ley Local 107 (establece el estándar del 10 %)
También puedes revisar la página de leyes nuevas y reglas oficiales que enumeran la normativa que entró en vigor el 26 de enero de 2026:
Antes de este cambio, muchas apps de entrega, incluyendo Uber Eats y DoorDash, mostraban la opción de propinar después de la entrega o incluso la escondían dentro de pantallas posteriores al pago. Con la nueva regla:
El objetivo de esta modificación, según la normativa y los documentos oficiales de la ciudad, es hacer las propinas visibles y accesibles desde el inicio del proceso de compra, para que más repartidores reciban ingresos adicionales de forma clara.
No exactamente. La ley no obliga al cliente a pagar la propina, pero sí obliga a las apps a mostrar una opción de propina mínima sugerida del 10 % en el momento en que se está completando el pedido. El consumidor sigue teniendo la posibilidad de ajustar la cantidad o no dejar propina, pero la opción ya no está escondida o relegada.
Esta medida forma parte de varias reformas que el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP) y el Ayuntamiento de Nueva York están implementando para mejorar la transparencia salarial y las condiciones laborales de los repartidores, complementandose con otras reglas sobre pago mínimo y derechos de los trabajadores.